TESTIMONIO DE UNA EXPERIENCIA POSITIVA
Empezaré por el origen, yo llevaba 15 años en el transeuntismo y últimamente ya me estaba planteando cada vez con mas fuerza la cuestión de dar un giro a mi vida, de reconducirla, de volver a tener el control sobre ella, pues se me estaba escapando la vida entre los dedos y cada vez iba a ser más tarde y más complicado solucionarlo.
Tuve una experiencia fallida el año pasado en Zaragoza, pero lejos de amilanarme, me afirmé mas aún en mi propósito, no me podía rendir así como así. Este año había solicitado la entrada en un programa de reinserción, pero por cuestiones logísticas tenía que esperar hasta el 1 de septiembre para poder entrar, así que cuando me informaron en Quintanar de la Orden del CAI (centro de Atención Integral) de Toledo, no me lo pense´dos veces, y me vine para Toledo con fe y convicción; tenía que localizar a Belen y transmitirle mis ganas, mi ilusión, mi voluntad y mi determinación por cambiar mi situación. Afortunadamente fui aceptado y el 16 de mayo comencé mi andadura a la que le falta muy poco para finalizar felizmente.
En el CAI me he encontrado un equipo técnico joven, dinámico, con inquietudes, con afán e interés por ayudarte y mejorar. Procuran facilitarte un entorno para qu puedas parar de la vorágine y pensar, reflexionar y decidir que te conviene.
En todo momento tienen libertad absoluta para decidir en todo lo que atañe a tu vida personal. Temas sociales, médicos, religiosos e ideológicos, son respetados en todo momento, no pretenden imponerte nada y sobre todo es un equipo muy humano. Un educador, una trabajadora social, una psicóloga puede ser una persona humana y accesible o por el contrario ser lo que yo llamaría un funcionario impersonal, aséptico y sin ofrecer cercanía. En Toledo se han decidido por la primera opción y eso favorece muchísimo las cosas.
Aquí puedes hablar con cualquier miembro del equipo, con la coordinadora o incluso con la directora de Cáritas con claridad y franqueza, exponiendo tus puntos de vista, aportando sugerencias que te puedan ayudar en el proceso o mostrando tu desacuerdo si es necesario. Personalmente me he sentido escuchado, respetado y valorado. Es importante que te hagan ver las cosas que haces mal para conseguirlas, pero también que te reconozcan las que haces bien para reafirmarte y mejorar la autoestima, y aquí lo hacen muy bien.
Bueno, y ahora la segunda fase, un poquito de miedo pero toneladas de motivación, de ilusión, de confianza y de determinación para terminar de salir del túnel. Ya veo la luz y la voy a alcanzar.
Solo puedo decir: GRACIAS




